Sobre este episodio
España y Nicaragua profundizaron su crisis diplomática con la expulsión de embajadores en ambos países.El gobierno de Nicaragua expulsó de Managua al embajador de España, Sergio Farré Salvá, y al ministro consejero Miguel Mahiques Núñez.En respuesta, el gobierno español expulsó de Madrid al embajador de Nicaragua, Maurizio Carlo Gelli, junto a otro diplomático acreditado en la capital española.