Sobre este episodio
La alta comisionada de las Naciones Unidas para los derechos humanos, Michelle Bachelet, denunció este jueves 16 de junio, que los presos políticos en Nicaragua “afrontan condiciones de detención contrarias a las reglas mínimas de Naciones Unidas”, y demandó al régimen de Ortega y Murillo liberar a las más de 180 personas detenidas de manera arbitraria desde 2018. Durante la presentación de su informe sobre la situación de Nicaragua ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Bachelet señaló su preocupación por la persecución en contra de la Iglesia Católica y el cese forzado de la actividad de oenegés en el país, además de instar al Gobierno de Nicaragua cesar “las políticas que actualmente solo sirven para aislar al país y su gente de la comunidad regional e internacional”. La fiscal general de Nicaragua, Wendy Morales, allegada al orteguismo, respondió a la presentación de Bachelet diciendo que ésta exponía hechos alejados de la realidad y que se trata de una agresión unilateral contra un pueblo y Gobierno legítimamente constituido.