Sobre este episodio
Sandra Martínez, militante del denominado “sandinismo histórico”, denunció el asedio que sufrió por parte de la Policía Nacional, después que se conociera la convocatoria de una reunión de miembros de este movimiento en su casa de habitación, en la que se abordaría la desactivación del mismo por órdenes del Frente Sandinista.