Sobre este episodio
Fuentes de la Iglesia Católica revelaron a CONFIDENCIAL que el abandono de la misión diplomática en Nicaragua del Nuncio Apostólico, Waldemar Sommertag, “era de esperarse”, debido al deterioro de las relaciones diplomáticas entre el régimen Ortega y Murillo y el representante de la santa sede. Un punto de inflexión en este proceso de deterioro de las relaciones fue el 18 de noviembre de 2021, cuando el Gobierno de Nicaragua anuló vía decreto la figura de “decano del cuerpo diplomático”, que desde el año 2000 correspondía al nuncio apostólico, representante de la Santa Sede. “Le quitaron el decanato del cuerpo diplomático cuando el nuncio empezó a usar el término ‘presos políticos’ que había evitado hasta entonces”, señaló la fuente.